El sueño de Ánderson Arroyo nace en Quibdó y se cumple en Liverpool

El sueño de Ánderson Arroyo nace en Quibdó y se cumple en Liverpool

Fuente:

CAMILO MANRIQUE V. 
REDACTOR DE EL TIEMPO 
En Twitter: @camilomanriquev


Con tan solo 18 años, es el primer colombiano cuyo pase es propiedad del Liverpool, de Inglaterra.

El mundo es un sitio que cada vez da más golpes certeros a los sueños e ilusiones que se tienen de niño. La expectativa de vida es menor, las posibilidades de hacer lo que uno desea son casi nulas, se sigue un orden preestablecido que ya ni se sabe quién impone.

Pero, en esa nube oscura de desilusiones, aún queda esperanza, y el fútbol, aunque da poquitas oportunidades, todavía es una salida para que los sueños se puedan hacer realidad; al que no crea, basta con que le pregunte a Ánderson Arroyo si convertirse en el primer jugador colombiano cuyo pase es propiedad del Liverpool, de Inglaterra, no era uno de sus anhelos.

En Quibdó, Chocó, una de las salidas, precisamente, a esa realidad que golpea, que no deja evolucionar en ningún ámbito, es el fútbol. Las historias de vida de Carlos Sánchez o Jackson Martínez, referentes del fútbol colombiano en el exterior, quienes forjaron su sueño en las canchas de arena, incentivan a un conglomerado de muchachos que se inspiran en sus ídolos para llevar algún día pesos de más a sus extensas familias.

Ánderson es uno de los siete hermanos de la familia Arroyo. Manuel Antonio y Ayda Zulia, sus padres, con lo que pudieron mantuvieron a un niño que desde que tiene conciencia supo que lo suyo era el fútbol. La Escuela Picapiedras, en Quibdó, sería el inicio de la historia que apenas está empezando, porque el recorrido en kilómetros ha sido muy largo, pero en vida apenas van 18 años.


Hambre en Quibdó

“Ser el primer colombiano en llegar al Liverpool, más allá de ser una alegría muy grande, es un logro personal inmenso, una victoria que me hace creer en lo que tengo, y que debo seguir trabajando más fuerte por todo lo que quiero”, asegura Ánderson con tal firmeza que hace creer que llegar al equipo inglés simplemente es un escalón más.

Los días de hambre ya pasaron, pero marcaron la vida de Arroyo. “Siempre hemos sido una familia de bajos recursos, pero nunca me negaron jugar fútbol”. Ese apoyo que señala el hoy defensa central del Mallorca, de España, equipo de segunda división al que fue cedido por el Liverpool, fue fundamental para nunca desistir en perseguir su sueño.

El camino después de la Escuela Picapiedras continuó en Linaje, otro equipo de Quibdó. Estando ahí tuvo la oportunidad de ir a un torneo en Cali, ciudad en donde empezó a dibujarse un nuevo paisaje en el camino. A la vida de Ánderson llegó el popular Boca Juniors, pero no el de Argentina, sino el de Cali, ese equipo histórico del fútbol colombiano que desapareció para convertirse en una fábrica de jugadores que alimentan a los equipos profesionales.

El 2015 mágico

Luego de su paso por allí llegaron dos nuevas oportunidades, que cualquier muchacho de 15 años quisiera tener. Primero, sumarse a un equipo del fútbol profesional, así fuera de la B, y luego, ser llamado a la Selección Colombia sub-17. El 2015 fue un año de ensueño para Ánderson.

“Tuve la oportunidad de estar por primera vez en una selección Colombia en el 2015; ese año fuimos a un torneo en Chile que, además, fue mi primera experiencia en un torneo internacional. Realmente fue una vivencia increíble, me fue muy bien, y desde ahí empezó el proceso con el Liverpool, de Inglaterra; allá fue donde me vieron”, cuenta el futbolista.

De la mano de Lucas Jaramillo, agente de jugadores, Arroyo llegó a Bogotá, al equipo Fortaleza, en donde tuvo sus primeras experiencias como profesional. Lo mejor de todo es que por primera vez recibió un sueldo –le pagaban un poco más de un millón de pesos–, que repartía entre una parte para su familia y otra para mantenerse en la capital.


Sueño europeo

En Fortaleza llegaron las primeras experiencias como profesional; en total fueron 1410 valiosos minutos, entre la primera y la segunda división del fútbol colombiano y la Copa Colombia. El apellido Arroyo fue visto en tan solo 14 partidos, cuatro de ellos como titular, los cuales fueron suficientes para que el gran club de Inglaterra no le perdiera la vista.

Finalmente, el pasado 6 de febrero, llegó la noticia más esperada: “Ánderson Arroyo es nuevo jugador del Liverpool, de Inglaterra”. A muchos les llegó por sorpresa porque no tenían ni idea de quién era ese jugador ni de qué había hecho para lograr semejante logro. Y tiene tal magnitud porque, en los más de 70 años que tiene el profesionalismo en el fútbol colombiano, y en estas épocas de Falcao García y James Rodríguez, ningún colombiano había logrado llegar a este club.

Por ahora, Arroyo no ha actuado oficialmente con el Liverpool; de hecho, los ingleses lo compraron y enseguida lo cedieron al Mallorca, de España, equipo de segunda división en el cual se está acoplando al futbol europeo y fortaleciendo su sueño. “Ya estando en Europa, lo más importante para mí es quedarme acá mucho tiempo, seguir creciendo en este fútbol, que es de mucha competencia, y jugar en los mejores clubes del mundo”.

A pesar de la soledad que puede suponer salir tan temprano de casa en busca de un mejor futuro para él y su familia, Ánderson siempre ha estado rodeado de sus amigos y parientes más cercanos. “Cuando se puede nos vemos, pero el apoyo no me ha faltado. Todo el mundo ha estado interesado en cómo me va, en saber cómo estoy, eso es muy importante para no sentirme tan lejos de casa”, sostiene.

La nueva joya

A Ánderson no le afanan la popularidad y demás adornos que trae el estrellato ni haber sido comprado por el Liverpool. Cuando se conoció la noticia, varios portales europeos publicaron titulares como ‘Mallorca se queda con la nueva joya del Liverpool’, ‘Talento nato, Ánderson Arroyo, la pimienta red’. Sin embargo, eso no mueve al colombiano, la confianza en su talento es suficiente para aumentar su motivación por llegar cada vez más lejos.

En eso se diferencia un poco de una de las personas que son referentes futbolísticos para él, pero no quiere llegar al punto de imitarlo: Dani Alves. El brasileño, sin duda, ha marcado una época en la posición de lateral derecho en la última década. Los goles, las asistencias a Lionel Messi y todos los títulos que ha ganado son dignos de imitar, pero su irreverencia, las malas actitudes fuera del campo y otros comportamientos no son propios de seguir, y, por eso, a Arroyo no le gusta pensar en ser como otro.

“A mí me gusta mucho Dani Alves, pero yo no quiero imitar a nadie, yo quiero imitarme a mí mismo, ser yo mismo y llegar lo más lejos que sea posible”, afirma Ánderson con la firmeza de saber lo lejos que puede llegar.

Ánderson se concentra ahora en destacarse en España para ser tenido en cuenta en un futuro por el Liverpool para llevarlo a su plantilla principal. Pero los sueños también pasan por continuar sus procesos en la Selección Colombia y alcanzar el máximo objetivo de todo jugador de fútbol: vestir la camiseta con la selección de mayores, ser figura en las eliminatorias y tener la suerte de jugar una copa del mundo.

La historia que nació en medio de un pueblo absorbido por la pobreza sigue ahora con algunos de los mejores lujos a través de paisajes europeos. De la mano de uno de sus hijos, la familia Arroyo ya no está pasando hambre, los hermanos pueden ver en Ánderson un ejemplo para comprobar que los sueños sí se cumplen, que no todo es tristeza y desilusión y que el fútbol muestra, una vez más, que puede ser la salida hacia un futuro mejor, ese mismo que el mundo se encargó de ocultar.

Así van las cosas en España

Ánderson Arroyo fue cedido por el Liverpool al Mallorca, de España, apenas fue transferido. En Europa señalan que esta decisión se tomó porque para obtener el permiso de trabajo como futbolísta en Inglaterra hay que tener un número de partidos en territorio europeo, o como jugador de la selección del país, y, por ahora, el colombiano no cumple estos requisitos.

En el Mallorca, líder de la segunda división de España, Arroyo es usado en el equipo filial; sin embargo, el entrenador actual del primer equipo ha señalado que podría ser ascendido. “Ánderson ha fichado por el filial, pero estaremos atentos porque sé que nos puede dar muchas cosas”, aseguró en semanas pasadas el DT Vicente Moreno.

Ánderson puede jugar como defensa central o lateral derecho, pero en España ha sido usado más en la primera. Según las crónicas de los tres partidos que ha jugado, ha estado seguro, tuvo un par de ocasiones de gol, y lo destacan por su velocidad.


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